Puente Camú

Desde este lugar fueron arrojadas al río las cenizas del inmortal del deporte Elpidio Jiménez (Chininga), Sin lugar  a dudas el atleta más completo que ha producido La Vega.

La urna contentiva de sus cenizas fue llevada por las autoridades locales (deportivas y oficiales), la banda de música y el pueblo en general, desde el Ayuntamiento donde se le hizo guardia de honor hasta el Río.

El lanzamiento de sus cenizas al Río Camú se hizo para cumplir con los deseos expresados en ese sentido por Elpidio. El acto se efectuó próximo al medio día del 11 de junio del año 1992, cuando la banda entonaba la canción “Casita de Campo”, de la inspiración de otro inmortal del deporte, Enriquillo Sánchez. A los que participamos en esa ceremonia (y quien escribe tuvo la honra de lanzar las cenizas, conjuntamente con Cuqui Córdova) todavía se nos humedecen los ojos cuando recordamos la emoción y excelsitud de ese momento.


Decía Elpidio que quería volver y permanecer para siempre en las aguas del Río que baño su piel desnuda, que fortaleció sus músculos, que ensancho sus pulmones y apago su sed. En sus orillas, en sus arenas, donde tantas veces saltó e hizo mil piruetas; en su fondo, entres las piedras  de las chorreras en las que se soslayaba y gozaba como un niño cuando contempla pompas de jabón.


Ese  Río, en que en la época primaveral sabe ceñir la frente de la ciudad señorial con una corona de blancas pomarrosas; que con las guitarras arabescas de  sus meandros encantados, la arrulla en las noches de estío otoñal; ese río, que cuando preña sus aguas, se desboca como un potro salvaje con sus crines encrespadas, indomable, violento, incontenible. Ese Río manso y salvaje guarda a Elpidio en sus entrañas. 

Google